A veces, la vida no grita. Susurra.
Y cuando susurra durante demasiado tiempo, el cuerpo termina pagando el precio.
Un hombre de 52 años en Estados Unidos comenzó con migrañas persistentes. Al principio, nada fuera de lo común. Pastillas, descanso, paciencia. Pero los días pasaron, las semanas se acumularon, y el dolor regresó… una y otra vez. Durante cuatro meses, … Read more
